Aviso no solicitado sobre restaurantezerua.com, escrito por Guillermo Urruchua · no estoy relacionado con quien os lleva la web · esta página se retira el 17 de octubre de 2026

Aviso · Agurain · 27 de septiembre de 2026

Vuestra web ya no es vuestra web: hoy es una página de tragaperras en indonesio

El dominio sigue siendo vuestro hasta 2028. Eso es lo que hace que esto tenga arreglo.

Qué hay exactamente

Abrid restaurantezerua.com. No sale vuestro restaurante. Lo que sale tiene este título en la pestaña del navegador:

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Está en indonesio y quiere decir, más o menos, «noticias interesantes sobre juegos que dan dinero». Debajo hay artículos de tragaperras y de casinos en línea.

Y no son cuatro: el mapa del sitio que genera esa web lista novecientas sesenta y tres páginas, con nombres como estos:

restaurantezerua.com/permainan-judi-slot-online-slot-bonus-sering-untuk-jackpot/
restaurantezerua.com/keuntungan-finansial-yang-didapatkan-dari-bermain-di-situs-slot-terpercaya/

La parte buena, y es la importante

He mirado el registro público del dominio: restaurantezerua.com está registrado a nombre de quien lo registró en 2023 y no caduca hasta mayo de 2028. O sea que el dominio sigue siendo vuestro. Lo que os han sustituido es la web que hay encima.

Lo digo porque esta semana he visto varias casas rurales que sí habían perdido el dominio de verdad, y ahí ya no hay vuelta atrás. En vuestro caso sí la hay.

Vuestra web está guardada

El Archivo de Internet tiene copias de vuestra web de verdad, la última de abril de 2026. Se ven aquí, con sus textos y sus fotos:

web.archive.org/web/*/restaurantezerua.com

Compruébalo tú, en treinta segundos

Escribid en el navegador:

restaurantezerua.com

Y si queréis ver el tamaño de lo que hay dentro:

restaurantezerua.com/sitemap_index.xml

No hace falta creerme. Es lo bueno de esto: se ve.

Por qué corre prisa

Lo urgente aquí no es el posicionamiento: es que quien os busque no os encuentra. Alguien que quiera reservar en Agurain y escriba vuestra dirección se topa con una web de tragaperras en indonesio.

Y sí, además está lo de Google: mil páginas de casino en un dominio pequeño es lo que ellos llaman contenido pirateado, y cuando lo detectan suele caerse el dominio entero de las búsquedas.

Pero insisto en lo primero, porque es lo que se arregla antes: el dominio es vuestro. Quien os lleve el alojamiento web puede volver a poner vuestra web. Lo que hay que mirar con calma es por dónde entraron, porque si no se cierra, vuelve.

Esto no es culpa de quien os hizo la web. Una intrusión le pasa a webs bien hechas continuamente, y por caminos muy distintos. Cuál fue el vuestro no lo sé y no lo voy a adivinar. Lo digo para que nadie se lo tome como un reproche.

Qué hacer, por orden

  1. Pasádselo hoy a quien os lleve la webCon esta página basta. No hace falta que sepan nada más: con ver la dirección o buscar la palabra, lo entienden en un minuto.
  2. Que cambien las contraseñasLas del gestor de la web, las del alojamiento y las del FTP si lo hay. Antes de limpiar nada, porque si no se vuelve a llenar.
  3. Que limpien y actualicenQuitar lo que está metido, actualizar el gestor y todos los complementos, y borrar los que ya no se usen. Por ahí suele entrar.
  4. Que lo digan en Google Search ConsoleEs gratis. Se pide una revisión y Google vuelve a mirar el sitio. Si no se pide, la penalización puede tardar meses en irse sola.
  5. Y que dejen puesta una copia de seguridad automáticaSemanal, y que se pueda volver atrás. Es lo que convierte un susto en media hora de trabajo.

Nada de esto lo tenéis que contratar conmigo. Lo normal es que lo arregle quien ya os lleva la web, y probablemente en un rato.

Y quién soy yo

Me llamo Guillermo Urruchua y hago webs aquí en Bizkaia. Estaba pasando un detector por las webs de hostelería y alojamiento de Álava —doscientas cuarenta y nueve, del fichero oficial de turismo del Gobierno Vasco— y la vuestra saltó.

No os conozco, nadie me ha mandado escribiros y esta página no me la ha pedido nadie. La he hecho porque me pareció que había que decíroslo.

Si algún día queréis que alguien mire vuestra web con calma —esto, y lo demás— podéis escribirme. Y si no, también: lo de arriba sigue valiendo igual.